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La Muerte: una simple cuestión de Consciencia

Necesitamos encontrar respuestas en el campo de la experimentación, la realización que nos demuestre que el cuerpo físico ha sido solamente un nivel de identificación falso. El cuerpo físico ha nacido y dentro de este ciclo morirá. Es necesario entender que existen dos niveles  y la clave para desenvolver realmente la consciencia de inmortalidad es no confundirlos. Todo es una cuestión de Consciencia. A veces es difícil determinar el conocimiento de ello en nuestra experiencia ¿Qué es la Consciencia? Es la facultad de darse cuenta. Nos damos cuenta que existe algo más allá de nosotros. Una relación entre lo que somos y lo que aparentemente no somos. La muerte es solamente una cuestión de “darse cuenta”. No se trata de desarrollar facultades especiales. Estas enseñanzas son para todos. No es la primera vez que vamos a morir. De hecho, es una de las experiencias más habituales en la larga cadena de nuestra existencia. Hemos pasado por ella muchas veces. Y aunque ahora no lo recordemos directamente, necesitamos entender que nuestra vida actual es simplemente una experiencia más en el cómputo total de muchísimas experiencias idénticas o muy parecidas. Se trata de la percepción natural de un enfoque distinto. La Muerte no es más que una simple cuestión de Consciencia....

Dice Ramana Maharshi

Ramana Maharshi (1879-1950), ha expresado una vida en que la inquietud por la muerte fue el motor determinante desde el principio de su vida espiritual. El fallecimiento de sus progenitores marcaron su infancia. Las experiencias que tuvo respecto al mundo animal también le impulsaron a preguntarse por aquello que denominamos “muerte”. Toda su enseñanza (vinculada al Vedanta Advaita) siempre ha mostrado el punto de vista correcto acerca de nuestro tema. Cierta vez, un discípulo le preguntó respecto a la muerte. Su respuesta fue:   “Nacimiento y renacimiento revelan el Reino. Os identificáis con vuestro cuerpo. Lo cual es una falsa identificación. Creéis que vuestro cuerpo ha nacido y pronto morirá. Estáis confundiendo dos niveles de valores. Conoced vuestro “Yo” real y estas preguntas no tendrán lugar.”   Si fuésemos conscientes de aquello que es real en nosotros, ni siquiera nos preguntaríamos acerca de la muerte, porque nacimiento y renacimiento son solo experiencias del mundo físico, del “Reino”. Su enseñanza nos señala la gran dificultad que tiene el individuo común: el problema de la identificación. Creemos que somos nuestro cuerpo físico y, aunque intelectualmente lleguemos al convencimiento de que somos más que ello, necesitamos experimentar y reflexionar al respecto....

Dice el Maestro Phillippe

Anthelme Nizier Philippe (1849 Rubathier, Francia – 1905 L’ Arbresle , Francia)  también conocido como  el Maestro Philippe de Lyon, fue una importante figura espiritual que vivió a finales del siglo XIX.  Desde muy temprana edad mostró capacidades sanadoras  y una gran compasión por sus semejantes. Se cuenta que, debido a los muchos milagros que efectuó en el ámbito de la curación, fue perseguido por la sociedad médica de la época por “practicar medicina sin licencia». Sin embargo, en 1884 presentó una tesis en  la Universidad de Cincinnati, titulada «Principios de Higiene de los aplicables en el embarazo, el parto y la infancia » que le permitió obtener el doctorado en Medicina. Las enseñanzas más difundidas del Maestro Phillippe, en general, estaban dirigidas a un público simple (mayoritariamente campesinos) inmerso en la religión católica, por lo cual, encontraremos que su discurso se encontraba bastante influido por ese contexto. No obstante, su pensamiento esencial coincide enteramente con lo afirmado por otros Maestros.  “Debéis hacer esfuerzos en este lado por hacer el bien, ya que trabajamos para después de la muerte. Cuantos más esfuerzos haya hecho un hombre en este mundo, más consciente será en el otro. No se debe desear la muerte. Debemos vivir para nuestro padres, nuestro amigos, nuestros semejantes”  “Tenemos miedo a la muerte porque hay células de nosotros mismos que están apegadas a las cosas que nos rodean y eso provoca desgarro”  “A nuestra muerte, vemos pasar ante nosotros todos nuestros actos… la muerte sólo existe en apariencia, nuestro cuerpo no muere, existe una metamorfosis. El alma se separa del cuerpo, rompe los lazos que la retienen y queda libre, es decir, libre para nosotros, pero retorna a una familia que ya conocíamos y de la cual nos separamos para venir aquí, sobre la tierra.”  “No se sufre el momento de la muerte. Lo que nos hace sufrir es el miedo que tenemos a ella. ¿Y por qué este miedo? La muerte no existe y es una falta de confianza hacia Dios temerla.”  “Sé que nosotros volvemos; os he dado pruebas irrefutables de que después de la muerte, no todo está muerto. El alma es mucho más antigua que el cuerpo; como consecuencia, regresamos a  este mundo a pagar nuestras deudas, pues es necesario que todo se pague”   (Fuente: Vida y Palabras. Maestro Phillippe. de Alfred Haehl)...