nav-left cat-right
cat-right

Un Problema de Identificación

         La identificación de nuestra conciencia con su vehículo de carne, sangre y huesos hace de la muerte, a nuestros ojos, un hecho de terror y angustia. Al dejar de “Identificar” la consciencia con la forma transitoria y centrarla en el “Yo” real (en Cábala, hablamos de Ruaj, es decir, el triángulo formado por las esferas de Geburah, Tipheret y Hesed en el Arbol de la Vida) provoca que “la muerte deje de ser una realidad.”. El Gran error que tenemos en la expresión de nuestra vida como individuos normales, es el error de habernos identificado totalmente con nuestro cuerpo físico. Estamos demasiado identificados con el organismo, hasta tal punto, que creemos que somos el cuerpo físico.     Aunque intelectualmente podamos negarlo, la verdad es que sustentamos esa creencia. Entonces, el hecho de que nuestro cuerpo físico perezca algún día, nos angustia muchísimo, aunque no sea de manera muy consciente. La creencia queda escondida detrás del umbral de nuestra consciencia objetiva y nos resistimos a pensar en la angustia que nos pueda llegar a producir la destrucción de nuestro cuerpo físico.     Todo se reduce a un mero problema de identificación. Nos hemos identificado demasiado con una “vestimenta”. Es como si, por dar un ejemplo, nos identificáramos con nuestros zapatos. Se van estropeando… ¿cuánto tiempo nos durarán? Un año, medio año, dos años. Y luego, cuando hemos de tirarlos a la basura, nos costara un poco deshacernos de ellos. De todas formas, en ocasiones, esto ocurre realmente. Nos podemos identificar con una prenda de vestir y sabernos mal deshacernos de ella, tanto como si nos estuvieran arrancando una parte de nosotros mismos. Eso les ocurre mucho a los conductores con sus coches. Se identifican tanto con el coche, que el objeto pasa, imaginariamente, a formar parte de “su cuerpo de expresión”. Y si les rayan el coche… ¡Cómo se enfadan! … “Si me rayan el coche, me duele como si me rayaran a mí…”.     Dice Ramana Maharshi: “La consciencia, con la forma transitoria centrada en el Yo real, provoca que la muerte deje de ser una...

Dice Ramana Maharshi

Ramana Maharshi (1879-1950), ha expresado una vida en que la inquietud por la muerte fue el motor determinante desde el principio de su vida espiritual. El fallecimiento de sus progenitores marcaron su infancia. Las experiencias que tuvo respecto al mundo animal también le impulsaron a preguntarse por aquello que denominamos “muerte”. Toda su enseñanza (vinculada al Vedanta Advaita) siempre ha mostrado el punto de vista correcto acerca de nuestro tema. Cierta vez, un discípulo le preguntó respecto a la muerte. Su respuesta fue:   “Nacimiento y renacimiento revelan el Reino. Os identificáis con vuestro cuerpo. Lo cual es una falsa identificación. Creéis que vuestro cuerpo ha nacido y pronto morirá. Estáis confundiendo dos niveles de valores. Conoced vuestro “Yo” real y estas preguntas no tendrán lugar.”   Si fuésemos conscientes de aquello que es real en nosotros, ni siquiera nos preguntaríamos acerca de la muerte, porque nacimiento y renacimiento son solo experiencias del mundo físico, del “Reino”. Su enseñanza nos señala la gran dificultad que tiene el individuo común: el problema de la identificación. Creemos que somos nuestro cuerpo físico y, aunque intelectualmente lleguemos al convencimiento de que somos más que ello, necesitamos experimentar y reflexionar al respecto....