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No tiene importancia…

           Para el Maestro que ha trascendido la noción dualista de la vida y de la muerte, la destrucción del envoltorio físico, que tanto entristece al no iniciado, es de poca importancia. Pues sí, para un Maestro, el cual su desenvolvimiento de consciencia y su alto grado de espiritualidad le han permitido trascender estos conceptos, el hecho de perder su cuerpo físico es de poca importancia.    Para nosotros, entendiendo el común sentir de la gente, es una catástrofe. Si tenemos la oportunidad de encontrarnos con diferentes Maestros espirituales verdaderos, personas que consideremos como individuos que expresan altos grados de espiritualidad y les preguntamos acerca de la experiencia de la muerte, seguramente veremos que, todos ellos sin excepción, coinciden en los mismos puntos de vista. Y esos puntos de vista tienen una gran relevancia en su existencia. La pérdida de su cuerpo físico no les entristece en absoluto.      Un hecho que al no-iniciado entristece mucho, tanto si se trata de su propio cuerpo como si se trata del cuerpo de un ser querido. La experiencia se suele vivir como una verdadera pérdida. Pero el Iniciado, el Adepto, el Maestro, no lo vive de esta manera. Y este hecho es uno de los rasgos que define la Maestría espiritual. En otras palabras: Nadie pude llegar a ser un Maestro espiritual o un Adepto si no tiene estas características de Consciencia en relación a la experiencia de la...

El Punto de Vista del Observador

      Una persona deja de respirar. No se mueve. No hay actividad cerebral. Desaparece para nosotros en poco tiempo. La pérdida de esta Consciencia es llamada Muerte por el observador.         Reflexionemos. Existen dos individuos: aquel que  está experimentando la muerte y el observador. El individuo que experimenta la muerte pierde la Consciencia en el Plano Físico, sin embargo, según nos enseñan los Maestros, en realidad está cambiando su Consciencia de un plano a otro. El observador, que se atiene solo a lo fenoménico, solo puede concluir que alguien ha fallecido y ya no tiene Consciencia. Ahora bien, desde el punto de vista del sujeto que experimenta el fallecimiento, su percepción se centra más en una pérdida de la capacidad para expresarse a través de los sentidos físicos. Es decir, no tiene un organismo a través del cual expresarse, pero puede llegar, incluso, a ser consciente del plano físico. Esto es lo que nos enseñan los Maestros.        Quizás muchos de los que ahora estáis leyendo este post habéis experimentado el hecho de estar conscientes más allá del cuerpo físico. Esto suele ocurrir con bastante frecuencia. A veces, en un accidente, en una enfermedad grave, en una operación quirúrgica, algunas personas han experimentado la sensación de existir fuera del organismo. La percepción del cuerpo físico como una «cosa diferente a ellos mismos”. Este fenómeno va en la línea de lo que popularmente está descrito como el “viaje astral» o la «proyección psíquica”. No necesitamos capacitarnos en esas técnicas, por supuesto, pero esos fenómenos hacen alusión al hecho de que, si somos capaces de expresar actividades conscientes más allá del cuerpo físico, la experiencia de la muerte dejará de tener su valor dramático, vinculado al...

La Muerte: una simple cuestión de Consciencia

Necesitamos encontrar respuestas en el campo de la experimentación, la realización que nos demuestre que el cuerpo físico ha sido solamente un nivel de identificación falso. El cuerpo físico ha nacido y dentro de este ciclo morirá. Es necesario entender que existen dos niveles  y la clave para desenvolver realmente la consciencia de inmortalidad es no confundirlos. Todo es una cuestión de Consciencia. A veces es difícil determinar el conocimiento de ello en nuestra experiencia ¿Qué es la Consciencia? Es la facultad de darse cuenta. Nos damos cuenta que existe algo más allá de nosotros. Una relación entre lo que somos y lo que aparentemente no somos. La muerte es solamente una cuestión de “darse cuenta”. No se trata de desarrollar facultades especiales. Estas enseñanzas son para todos. No es la primera vez que vamos a morir. De hecho, es una de las experiencias más habituales en la larga cadena de nuestra existencia. Hemos pasado por ella muchas veces. Y aunque ahora no lo recordemos directamente, necesitamos entender que nuestra vida actual es simplemente una experiencia más en el cómputo total de muchísimas experiencias idénticas o muy parecidas. Se trata de la percepción natural de un enfoque distinto. La Muerte no es más que una simple cuestión de Consciencia....