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Los Maestros también mueren…

El proceso de la muerte debe entenderse como una Ley de Constante Cambio y Transformación. Todo cambia, todo se transforma, nada es estático, nada es permanente. Todo el mundo muere, hasta los Maestros. Incluso aquellos grandes Maestros que, según la Tradición,  podrían conservar su cuerpo físico mucho más allá de los límites normales. Incluso ellos se dejan en las manos de esa Ley Universal y aceptan vivir la experiencia de la muerte. Y así tenemos multitud de casos. El propio Buda,  a la edad de 80 años y después de 45 años de enseñanza, entró en un profundo trance y murió plácidamente. Uno de los Maestros más grandes que han existido sobre la faz de la tierra,  una de las más grandes Consciencias que son la gloria de nuestro Universo, incluso él, se sometió a la Ley de la Desencarnación. Y Moisés. El padre de la Kabbalah. Murió a los 120 años. Al menos eso se dice en Deuteronomio 34: 5- 6, en la Biblia. El relato cuenta que cuando se despidió de todos, estaba muy vital. Poseía la visión aguda de un hombre joven.  Y en nuestros días, otros Maestros encarnados como Sai Baba, Ramsurat Kumar  o Paramahansa Yogananda han pasado también por la experiencia de la muerte. Y todos ellos, la han vivido como una experiencia natural, sin ningún temor, en total plenitud. Si lo deseamos, ese podría ser nuestro camino.    ...

Una enseñanza de Buda (versión libre)

“Se cuenta que una vez, Buda recibió la visita de una madre viuda a la que se le había muerto su hijo pequeño. Estaba muy angustiada y andaba con el cadáver del pequeño en brazos por todas partes. No sabía qué hacer y en su desesperación alguien le dijo: hay un sabio que te pude ayudar, le llaman Buda. Está allí, ve a hablar con él…”